{"id":340,"date":"2015-06-14T17:43:16","date_gmt":"2015-06-14T17:43:16","guid":{"rendered":"http:\/\/zatma.org\/new-wp\/?p=340"},"modified":"2015-07-29T10:27:52","modified_gmt":"2015-07-29T10:27:52","slug":"el-hombre-que-consiguio-un-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/zatma.org\/?p=340","title":{"rendered":"El hombre que consigui\u00f3 un trabajo"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_279\" aria-describedby=\"caption-attachment-279\" style=\"width: 150px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/zatma.org\/new-wp\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/20141011_185813-e1430363707499.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-279 size-thumbnail\" src=\"http:\/\/zatma.org\/new-wp\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/20141011_185813-e1430363707499-150x150.jpg\" alt=\"20141011_185813\" width=\"150\" height=\"150\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-279\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"mailto:%20shiyaosheng@gmail.com\" target=\"_blank\">Yao Sheng Shakya<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Queridos amigos,<\/p>\n<p>Todos sabemos que tiene algunas dificultades entrar a un grupo nuevo. No importa si nos mudamos a un nuevo barrio, o cambiamos de trabajo o nos casamos y en el proceso adquirimos toda una familia nueva! Nos sentimos un poco extra\u00f1os y nos preocupamos acerca de lo que otra gente podr\u00eda pensar sobre nosotros. Adem\u00e1s, suele haber demasiadas cosas que aprender y procesar sobre la convivencia con los nuevos vecinos, las costumbres de nuestra nueva \u201cfamilia\u201d o el ambiente de trabajo. Tenemos que aprender los nombres de la gente, que hacer en que lugar y, muchas veces, balancear nuestras opiniones para que no desentonen demasiado. Queremos ser aceptados, tememos que nos critiquen por nuestros errores. As\u00ed, nunca nos detenemos a pensar que es precisamente este temor el que nos vuelve torpes o extra\u00f1os a los ojos de los dem\u00e1s. Esto ocurre tambi\u00e9n cuando una persona entra en un nuevo grupo religioso: siente que todos lo van a juzgar porque no sabe como rezar o prosternarse o porque no conoce como cantar un determinado himno o porque no puede afrontar hacer una donaci\u00f3n adecuada a las expectativas del grupo. Muchas veces ocurre, que as\u00ed se hiere el orgullo de las personas y estas abandonan un grupo en b\u00fasqueda de otro donde probablemente encajen.<\/p>\n<p>D\u00e9jenme contarles una vieja historia. Hab\u00eda una vez en China un hombre que quer\u00eda unirse desesperadamente a una sangha (comunidad religiosa) , aprender las ense\u00f1anzas budistas y vivir de acuerdo a ellas.<\/p>\n<p>Sin embargo, cada vez que iba a una reuni\u00f3n por primera vez, se sent\u00eda muy avergonzado como para quedarse. Un d\u00eda, cuando estaba huyendo del templo, se encontr\u00f3 con un viejo monje Zen:<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 abandonas el servicio tan temprano?<\/p>\n<p>Le pregunt\u00f3 el monje. El buen hombre le explic\u00f3 su problema con los temores que lo inundaban, el sentimiento de sentirse continuamente inadecuado. El \u201cmiedo al fracaso\u201d era lo que lo impulsaba de esta manera.<\/p>\n<p>El viejo monje lo invit\u00f3 a sentarse y continu\u00f3:<\/p>\n<p>-Dejame contarte esta historia. Una vez, conoc\u00ed a un hombre que nunca pod\u00eda mantener un trabajo porque siempre ten\u00eda miedo de hacer o decir algo que podr\u00eda perjudicarlo, y as\u00ed, este miedo era la causa de que cometiera innumerables errores. Esto es lo que el miedo hace a una persona: lo entorpece. Este hombre perd\u00eda un trabajo atr\u00e1s del otro. Otro d\u00eda ocurri\u00f3 que fue con un amigo a una tienda donde vend\u00edan costos\u00edsimos jarrones de porcelana. Su miedo despert\u00f3 de nuevo, temiendo que pudiera romper algo\u2026 as\u00ed sucedi\u00f3 que en ese estado de ansiedad, su amig\u00f3 lo llam\u00f3 y al darse la vuelta \u00a1tir\u00f3 un esbelto jarr\u00f3n y lo rompi\u00f3! Peor todav\u00eda, no ten\u00eda dinero para pagar por el da\u00f1o. El propietario del negocio estaba sumamente enojado, le dijo \u201cSi no ten\u00e9s plata para pagar el jarr\u00f3n, vas a tener que empezar a devolverme lo que me quitaste. En el cuarto de atr\u00e1s pod\u00e9s cambiarte y tomar los utensilios para barrer los pisos, limpiar las ventanas y mantener todo limpio y ordenado. \u00a1Vamos no tengo todo el d\u00eda!\u201d. En un estado de ira incontenible, le orden\u00f3 que deber\u00eda quedarse ayudando en la tienda los d\u00edas suficientes como para pagar por el jarr\u00f3n roto. Si incluso comet\u00eda m\u00e1s errores o romp\u00eda algo deber\u00eda quedarse m\u00e1s d\u00edas y as\u00ed indefinidamente. Nuestro torpe hombre, encontr\u00f3 un consuelo moment\u00e1neo a su situaci\u00f3n pensando que al menos ten\u00eda un trabajo estable. Con esta confianza, pudo sobreponerse a su temor y volverse un excelente empleado.\u00eda un trabajo estable. Con esta confianza, pudo sobreponerse a su temor y volverse un excelente empleado.<\/p>\n<p>Y t\u00fa, cuando te portas de esta manera porque tu orgullo te hace temer que cometer\u00e1s un error\u2026 eres c\u00f3mo aquel hombre. \u00bfNo ser\u00eda mejor si primero conquistaras tu temor y luego volvieras y aprendieras los cantos de la misma manera f\u00e1cil o dif\u00edcil en que los aprendemos todos? \u00bfO que a trav\u00e9s de muchos errores aprendieras cuando arrodillarte o cuando ponerte de pie durante el servicio? As\u00ed que vuelve al templo, tragate tu orgullo y tu temor se disipar\u00e1.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed como ese hombre se convirti\u00f3 en un miembro permanente de la sangha y con el tiempo fue uno de los miembros m\u00e1s destacados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando nos enfrentamos a situaciones inesperadas, el miedo nos paraliza. Es justamente ese miedo, el que nos impide resolver los obst\u00e1culos con soltura.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":341,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"neve_meta_sidebar":"","neve_meta_container":"","neve_meta_enable_content_width":"","neve_meta_content_width":0,"neve_meta_title_alignment":"","neve_meta_author_avatar":"","neve_post_elements_order":"","neve_meta_disable_header":"","neve_meta_disable_footer":"","neve_meta_disable_title":"","footnotes":""},"categories":[11,4],"tags":[18,26],"class_list":["post-340","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espanol","category-essays","tag-essays","tag-pequenas-historias"],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/zatma.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/zatma.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/zatma.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zatma.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zatma.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=340"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/zatma.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/340\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":342,"href":"https:\/\/zatma.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/340\/revisions\/342"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/zatma.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/341"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/zatma.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/zatma.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/zatma.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}